No le apetecía salir debido al frío insoportable que estaba haciendo ese día, no obstante, tras charlar con una amiga decidió hacerlo para tomar unas copas por lo que nada más colgar el teléfono se dirigió a prepararse un relajante baño; abrió el grifo y, mientras se iba despojando de la ropa aunque no le gustaba ver su imagen desnuda, se situó frente al espejo observando una imagen desagradable para ella; con la mirada agachada y triste se sentó para terminar de desvestirse cuando algo le llevó a examinar sus manos observando como estaban temblorosas; volvió a levantarse contemplando como el espejo se iba empañando cada vez más y, antes de conectar la música para relajarse, escribió con su dedo algo en él; en medio de todo ese vapor que estaba produciendo el agua caliente percibió una extraña sensación haciendo que un escalofrío recorriera su cuerpo, era como si alguien la observara desde atrás del espejo; su mirada quedó clavada en las palabras que acababa de escribir en él desviándose ésta hasta un taburete que se reflejaba tras ella volviéndose lentamente hacia él.
Le llamó la atención hallar allí un bloc de notas que agarró delicadamente entre sus manos y sentada frente al espejo comenzó a leer por la última página que había escrita; de vez en cuando desviaba su vista hasta el espejo porque parecía que algo llamaba su atención; agarró un bolígrafo y sin pensar comenzó a escribir en él fluyendo las palabras de tal manera que daba la sensación que le iban dictando:
"Estoy cansada de soñar, agotada de plasmar sentimientos... cada noche termino derrotada de conversar conmigo misma, de la soledad... cansada de querer hablar y no hallar a nadie que me quiera escuchar, de mis recuerdos... de confiar, esperar, pedir disculpas por mis desaciertos... estoy fatigada y me cansa respirar. Quiero dormir en un sueño eterno y no despertar para así descansar y librar a todos del aburrimiento, de mis simplezas y pesadeces, mis meteduras de pata, hablar cuando no debería... Quisiera desvanecerme para liberar a aquellos que me soportan; estoy exhausta y no puedo más. Te necesito y no veo el momento de reunirme contigo...".
Cerró el cuadernillo dejándolo en el mismo lugar donde estaba para sumergirse en la bañera sin retirar de su memoria aquellas palabras escritas. Entornó los ojos y se dejó llevar por la calidez del agua imaginando estar en un inmenso mar y que, mirara adonde mirara no veía nada más que agua, escuchaba el sonido de la misma chocar contra su cuerpo que se dejaba llevar por el placer del instante. Estaba inmersa en un profundo sueño en el que todo parecía real. Su mente comenzó a vagar por cada instante pasado, su respiración parecía agitarse por momentos y de vez en cuando una sonrisa se dibujaba en su rostro pero de repente, percibió un extraño dolor que hacía que su cuerpo se adormeciera lentamente.
Tenía que hacer un esfuerzo para poder abrir los ojos y, cuando por fin logró entreabrirlos, vio como el agua se había teñido de un tono rojo intenso. Asustada su corazón latía agitadamente, no obstante, observaba como éste se iba relajando. El vacío del baño estaba ocupado por una espesa niebla impidiendo ver lo que había a su alrededor, sin embargo, advertía una luz parpadeante proveniente de su teléfono móvil que, a pesar de sus esfuerzos de salir de aquella bañera para contestar no lo lograba; fue rindiéndose pausadamente mientras continuaba evocando sus mejores recuerdos, imaginando todo aquello que podría haber sido y, esperando, que alguien acudiera a su encuentro en ese momento tan desgarrador para ella.
Su alma estaba abandonando su cuerpo mientras se iba sumergiendo entretanto una lágrima recorría sus mejillas al ver como el agua volvía a ser clara pero un dolor punzante en el pecho le impedía respirar. Lentamente fue cayendo en un sueño no sin antes volver a mirar las palabras que ella escribió en el espejo: "Te necesito"; quedando perpleja al advertir como lentamente iban apareciendo otras letras al lado de las suyas pudiendo leer: "Ya estás conmigo". Descubriendo que, tras el cristal, alguien le tendía su mano.
Tenía que hacer un esfuerzo para poder abrir los ojos y, cuando por fin logró entreabrirlos, vio como el agua se había teñido de un tono rojo intenso. Asustada su corazón latía agitadamente, no obstante, observaba como éste se iba relajando. El vacío del baño estaba ocupado por una espesa niebla impidiendo ver lo que había a su alrededor, sin embargo, advertía una luz parpadeante proveniente de su teléfono móvil que, a pesar de sus esfuerzos de salir de aquella bañera para contestar no lo lograba; fue rindiéndose pausadamente mientras continuaba evocando sus mejores recuerdos, imaginando todo aquello que podría haber sido y, esperando, que alguien acudiera a su encuentro en ese momento tan desgarrador para ella.
Su alma estaba abandonando su cuerpo mientras se iba sumergiendo entretanto una lágrima recorría sus mejillas al ver como el agua volvía a ser clara pero un dolor punzante en el pecho le impedía respirar. Lentamente fue cayendo en un sueño no sin antes volver a mirar las palabras que ella escribió en el espejo: "Te necesito"; quedando perpleja al advertir como lentamente iban apareciendo otras letras al lado de las suyas pudiendo leer: "Ya estás conmigo". Descubriendo que, tras el cristal, alguien le tendía su mano.