Pasan los días y los meses se hacen largos, no obstante, un día sin darte
cuenta te vuelves a hallar en el último día del año y, resulta que, 365 días han transcurrido con rapidez y echas la vista hacia atrás y piensas "se ha pasado el año volando". Éste ha vuelto a ser difícil, quizá, más complicado que otros. La
crisis, gente que falta… eso es lo peor quienes ya no están y sabemos que sólo permanecen en nuestro corazón. Hurgando en mi memoria y sin hacerlo demasiado me han
llegado recuerdos de todos y cada uno de mis seres queridos que ya no están conmigo y que,
cada año por desgracia, son más.
Sería repetitivo decir que éstas son unas fiestas que no me
agradan en absoluto pero es la verdad, sin embargo, es cierto que por otro lado me agrada poder reencontrarme con aquellos que por cualquier motivo no puedo ver el resto del año. Me pongo, quizá, un poco nostálgica y
recuerdo todos esos momentos que a lo largo del año he podido compartir con la
gente que quiero y que, afortunadamente, han estado ahí tanto para lo bueno como para lo malo.
También es cierto que no ha sido mucha la gente con la que he compartido pero lo
importante no es la cantidad sino la calidad y eso sí, son de calidad y es de
ellos de quienes más me acuerdo cada día porque de los otros, los de mala calidad, los coloco hondo en mi memoria o directamente los borro porque no me interesa.
Gracias a quienes de un modo u otro me han escuchado, que
eso ya tiene un merito y no pequeño. Mis deseos para estas fechas no varían a los del resto del año. Que para todos se cumplan sus deseos igual que espero que se cumplan los míos. Y ¡una cosa importante! para el mes de abril, la mamí se ríe porque le pongo de fecha el día 22, le veremos la caríta a una preciosa niña que será un regalo y que deseo que todo salga bien.
Un beso y un abrazo fuerte y feliz vida.