lunes, 25 de febrero de 2013

Huellas imborrables

Hay personas expertas en la mentira y otras que no pueden hacerlo porque no tardarían en pillarlas en actitud tan perniciosa, sin embargo, si hay algo a lo que jamás se le puede engañar es al corazón y si bien, a veces, nos cuesta  admitir o expresar lo que sentimos, aunque deseemos hacerlo, nos frenamos; constantemente en nuestras vidas entra, sale y permanece gente y que alguna cuando nos abandonan dejan una huella en el corazón.

Tú que por casualidad, o lo que sea te marchaste justamente en el mismo día aunque 13 años después que él has dejado una marca imborrable en mí, por eso cada día os llevo en mi recuerdo. Sé que supiste y advertiste en todo momento lo que te queremos y expresamos a cada instante el cariño que por ti sentimos sin reprimirnos en demostrarlo. Sabes que te dije que ahora pasas a ser una estrella del cielo y que con tu sonrisa nos iluminarás. En este momento eres un ángel que indudablemente velarás por los que quedamos al igual que él. Siempre he pensado que mientras las personas permanezcan en nuestro corazón y en nuestro recuerdo eternamente estarán a nuestro lado. En el mio ocupáis ese espacio.

"Cuando yo me vaya, déjenme ir, tengo muchas cosas que hacer y ver. No se aten a mí con sus lágrimas. Por los hermosos años que pasamos juntos, demos las gracias.

Yo les di mi amor, ustedes pensarán en la alegría que me manifestaron. Le doy las gracias a cada uno de ustedes por el amor que me brindaron. Pero ahora tengo que viajar solo.

Si quieren, pueden expresar su dolor, lloren un momento, dejen que la fe en Dios conforte su pena. Sólo nos separaremos por un tiempo, por lo que debemos de mantener el recuerdo en nuestros corazones.

La vida sigue adelante, no estaré lejos. Si me necesitan, piensen en mí y estaré con ustedes aunque no me miren ni me puedan tocar, yo estaré cerca. Sentirán el calor de mi amor en sus corazones.

Y cuando ustedes tengan que viajar por este camino, yo los recibiré con una sonrisa y les daré la bienvenida."

                                                                           Víctor Rascón Banda




jueves, 7 de febrero de 2013

Lágrimas contenidas

Sus palabras fueron simples y concisas: ..."no puedo me rompo"... y se volvió frágil como el cristal de Bohemia quebrándose algo en mi interior al escucharlas de sus labios sin poder dejar de pensar en la tristeza que está sintiendo. Observo como sus ojos se enrasan en lágrimas y una mezcla de sentimientos, entre los que se hallan la impotencia y la decepción, me anulan al no poder impedir lo inevitable; con seguridad los mismos que él lleva sintiendo hace tiempo. Y antes de que mis ojos liberen alguna lágrima aprisionada ambos cruzamos una mirada cambiando la conversación... Ellos que aparentemente se ven fuertes sólo hay que mirarlos a los ojos para ver la realidad, sin duda, sus ojos reflejan pena, dolor, sufrimiento... con seguridad esas lágrimas contenidas terminaran saliendo en su soledad.

domingo, 3 de febrero de 2013

... mañana?

De qué nos puede servir pensar en el futuro cuándo ni tan siquiera sabemos si mañana despertaremos. Quién sabe si hoy es nuestro último día, o mi último día pues lo único cierto que tenemos en la vida es la muerte.

Una vez leí, escuché, o quizá pensé ya que no lo recuerdo que la vida es como un viaje, para algunos más largo que para otros, en el que el mundo es nuestro alojamiento y la muerte es el final del mismo.

Y cuando mi viaje finalice quisiera abonar el peaje para poder surcar el viento como un ave, surcar el mar... Las nubes blancas como el algodón continuaran deslizándose sobre el cielo azul y habrá momentos en que éste se entristezca y llore. El mar se enfurecerá para después llegar a la calma. Y la vida... qué es la vida si no aquello qué transcurre desde qué nacemos hasta qué morimos.