Cada nuevo amanecer me levanto pensando como será el nuevo día; no suele variar demasiado en sus hechos, la rutina se hace presente a diario eso sí, hay días que son mucho mejores que otros, la realidad es… al menos por mi parte, que con cualquier cosa por más asequible que ésta sea, cualquier semejante se puede sentir feliz. No se debe pedir demasiado a la hora de conseguir la felicidad, las cosas por más simples que nos parezca son las que puede darla, al menos a mí, no obstante, todo el mundo no es o piensa igual, gracias a Dios; Pero… a mi parecer existen dos alternativas de vivir el día: sobrellevarlo con pesimismo o por el contrario vivirlo siempre todo con optimismo.
Soy de la opinión de que a las cosas siempre se le ha de buscar su lado positivo, por supuesto siempre que se pueda claro está, nunca se debe ver el vaso medio vacío sino más bien medio lleno.
Cada cual posee en su mano la clave, para pasar un buen día, lamentarse por todo o por el contrario (como suele decirse) dar la vuelta a la tortilla y hacerlo más bonito.
Navegando por Internet me he topado con algo, en lo que cualquier persona que posea un mínimo de positividad se vería reflejada en éstas frases, no las voy a mencionar todas porque se haría demasiado extenso, pero he escogido quizá las que más me han gustado:
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.
Si éstas frases tan sencillas, las leemos detenidamente y las analizamos, llegaremos a la conclusión de que todo lo que sucede cualquier día, nosotros lo podemos escoger, nadie nos puede echar a perder un bonito día. Podemos transformar todo lo negativo en positivo.
Que todos disfrutéis de unos agradables días, que nada y mucho menos nadie nos haga amargo un dulce.
En una ocasión leí una frase, ahora no recuerdo donde, que decía: La vida es un combate que hay que convertir en fiesta.