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miércoles, 11 de marzo de 2015

La plaza

Me encanta sentarme en un banco de esa plaza que tanto me gusta y tantos recuerdos me trae. Hace años, muchos años que la visito tantos que, los más atrevidos, por llamarlos de algún modo, osan a preguntar si ese banco lo tengo en propiedad; después de todo diría que llevo media vida visitándola. (Mis primeras visitas comenzaron cuando, siendo casi una niña, me reunía para hablar sobre la que entonces era la única banda de cornetas y tambores que había en el pueblo... Recuerdo cuando allí pusimos por primer vez la Oficina de Turismo, sí, en mitad de aquella plaza, tanto si hacía frío como calor, daba igual, allí recibíamos a nuestros primeros visitantes... Después, durante unos años más, mi trabajo como autónomo en la que pasó a ser la Oficina de Turismo me hizo seguir pasando allí buenos momentos. Continúe trabajando en correos por lo que no dejé de visitarla...) Algunas veces sola, otras acompañada me gusta sentarme allí y charlar con alguna amiga, pensar, soñar, leer... si ese u otro banco de aquella plaza hablara, seguramente, podría contar mil y una historia de lo que allí ha podido ocurrir. Si ese banco contara todos y cada uno de los pensamientos de quienes se han sentado allí, incluidos los míos, no terminaría jamás de hacerlo y, posiblemente, habría más de una sorpresa. "Ya estamos todos, ya está aquí la nena" me dice algunas veces algún señor de los que habitualmente allí me encuentro.







Acompañada, sobre todo con esa chica que casi siempre suele llevar una sonrisa dibujada, Ana Belén, he pasado muy buenos momentos, risas, nos hemos contado muchas confidencias, hasta hemos llorado... 







De noche, cuando permanece casi desierta, sobre todo en las noches de verano se puede disfrutar de ese silencio que sólo es roto por el sonido del agua al caer en la fuente. Es relajante.









Al sol, en la tranquilidad, cuando a penas hay gente e incluso se encuentra vacía es un buen lugar para leer...





Para soltar la creatividad y dibujar...


Lo  mismo nos da que sea fiesta, fin de semana, o cualquier día entre la misma para sentarnos allí. Y cómo nosotras mismo nos decimos: "a quién no le guste que no mire". Que sabemos que son muchos quienes, de reojo nos mira, al vernos un día cualquiera allí sentadas pensará cualquier cosa... en los pueblos...






Para tomar un refresco mientras compartimos los momentos.






Ya tenemos una nueva compañera a la que hemos acostumbrado, porque lo ha hecho pronto, a estar con nosotras allí y con a penas diez meses de vida ya va por su segundo verano.





"Refrescarse", por decir algo, en verano con el agua de la fuente.





Fumar un cigarro.




Mientras el pensamiento se va a no sé dónde, o sí?







Charlar también, por qué no, con los amigos que están al otro lado.






Poder admirar la monumental fortaleza que abandera el pueblo.




A veces, los pensamientos son profundos y, como se suele decir, el santo se va al cielo. 






Su primera visita a la plaza con unos días de vida. Lo que se puede llegar a querer a una cosita tan pequeña.






Ponernos morenitas... que otro sol no nos va a dar.



























Y cuando nos marchamos. Allí, solo, se queda nuestro banco. A la espera de la llegada de otro día para volver a escuchar nuestras cosas, adivinar nuestros sueños, nuestros deseos... 




miércoles, 23 de julio de 2014

El mar

El mar que cuando te marchas de él deja impregnado en ti su aroma; te deja el recuerdo de las caricias del agua, mientras te adentras en él, y ésta balancea tu cuerpo que se deja llevar por ella; el murmullo de las olas mecidas por el suave viento, el mismo, que te roza y hace que tu piel se erize... todo ello parece embriagador. Desde luego es una maravilla sentirlo, contemplarlo... poder mirar más allá, más lejos, donde el horizonte se pierde en una fina línea que lo separa del cielo y con él, tú mirada. Disfrutar de unas horas de ese mar que a veces se muestra bravío y otras, sin embargo, en calma. Es relajante escuchar el sonido de las olas, recibir los rayos del sol calentando la piel... pasear con los pies desnudos por la arena mojada... Alguna vez, espero poder disfrutar de un atardecer y un amanecer junto al mar porque tiene que ser mágico.











lunes, 10 de febrero de 2014

La envidia sigue al mérito...

... como la sombra al cuerpo ¿no? Creo que es así el refrán; quiero decir que siempre que alguien destaca un poco en cualquier tema siempre tendrá a alguien detrás para criticar sus méritos. Supongo que habrá quien, a falta de mirarse, observa a los demás y, siempre, el observador tiene algún defecto que reprochar a quien contempla. Por gracia o por desgracia, son muchos los que tengo, probablemente demasiados diría, sin embargo, carezco de muchos también, pero... visto lo visto... he pensado que, quizá, a lo mejor, quién sabe, no sé... si después de ¿cuánto tiempo? Uno, dos... o casi tres años alguien continúa aconsejando, dando clases de literatura, animando a escribir... para que no cese mi empeño por hacerlo medianamente bien eso es por algo ¿no? supongo que es por algún motivo (afecto, amistad, cariño, apego... envidia, rencor, celos, rabia...) Querid@ anónim@, o no tan anónim@, gracias por estar siempre ahí leyendo cada entrada que escribo, por cada comentario tuyo a sabiendas que no será publicado (en alguno me has comentado que sabías que no lo haría), por la fe que tienes en mi al pensar que algún día por mi tenacidad lo haré bien. Me alegra, no sabes cuanto, que te gusten mis fotos, mis letras, mis audios... Tú me conoces y yo sé que también a ti, por lo tanto, después de todo éste tiempo tras mis pasos... ¿Qué te parece si charlamos cara a cara sobre ésto? Quizá así, no sé, tus clases sean más productivas. En ti está que así sea. Mmmm se me olvidaba decir que una crítica siempre es provechosa, sobre todo, cuando proviene de alguien que a mil leguas se ve que no tiene ni pajolera idea porque... dime de que presumes y te diré de que careces.

Un árbol mustio, con el tiempo, florece

martes, 31 de diciembre de 2013

Feliz 2014

Pasan los días y los meses se hacen largos, no obstante, un día sin darte cuenta te vuelves a hallar en el último día del año y, resulta que, 365 días han transcurrido con rapidez y echas la vista hacia atrás y piensas "se ha pasado el año volando". Éste ha vuelto a ser difícil, quizá, más complicado que otros. La crisis, gente que falta… eso es lo peor quienes ya no están y sabemos que sólo permanecen en nuestro corazón. Hurgando en mi memoria y sin hacerlo demasiado me han llegado recuerdos de todos y cada uno de mis seres queridos que ya no están conmigo y que, cada año por desgracia, son más.

Sería repetitivo decir que éstas son unas fiestas que no me agradan en absoluto pero es la verdad, sin embargo, es cierto que por otro lado me agrada poder reencontrarme con aquellos que por cualquier motivo no puedo ver el resto del año. Me pongo, quizá, un poco nostálgica y recuerdo todos esos momentos que a lo largo del año he podido compartir con la gente que quiero y que, afortunadamente, han estado ahí tanto para lo bueno como para lo malo.


También es cierto que no ha sido mucha la gente con la que he compartido pero lo importante no es la cantidad sino la calidad y eso sí, son de calidad y es de ellos de quienes más me acuerdo cada día porque de los otros, los de mala calidad, los coloco hondo en mi memoria o directamente los borro porque no me interesa. 


Gracias a quienes de un modo u otro me han escuchado, que eso ya tiene un merito y no pequeño. Mis deseos para estas fechas no varían a los del resto del año. Que para todos se cumplan sus deseos igual que espero que se cumplan los míos. Y ¡una cosa importante! para el mes de abril, la mamí se ríe porque le pongo de fecha el día 22, le veremos la caríta a una preciosa niña que será un regalo y que deseo que todo salga bien.

Un beso y un abrazo fuerte y feliz vida.

viernes, 28 de junio de 2013

Un día en la piscina

Está visto que los días son imprevisibles. No soy muy piscinera (no sé si esta definición existe como tal) pero el caso es que sin planearlo con tiempo surgió la idea de pasar un día en la piscina. Una locura ir más niños que mayores pero es que hubo quien se rajó para ir, no obstante, también acudió quién menos se pensaba estar allí éste día.

El día, después de todo, transcurrió relajado. Algún altercado que otro pero en fin... cosas de niños.

Piscina de Baños de Encina



No había mucha gente por lo tanto prácticamente la misma era para nosotros.







Manuel, Ismael y Juan Miguel


Nada más llegar los más peques ya se prepararon para ir directos a darse el que sería el primer baño del verano y, quizá el último; ya veremos si volvemos a pisar allí.








Vigilante







Mientras los observamos intentamos relajarnos. Estábamos tres vigilantes pero una de ellas, mi hermana, no ha consentido dejarse fotografiar. Hay por ahí alguna foto suya pero ¡quién se atreve a ponerla! porque yo no.












Vigilante







La tranquilidad se rompe



Un pequeño baño. No sé nadar.

Un poco de sol al borde de la piscina

Una pose de risas.


Otra pose más.

Pidiendo algo de comer
Haciendo tiempo para irnos


Y allí se queda la piscina por si otro día, en otro arrebato nos da por ir a pasar otro ratito.



























viernes, 17 de mayo de 2013

Rojos y Fascistas

Invitación para la presentación

Hoy me hicieron llegar la invitación para asistir a la presentación de "Rojos y Fascistas", el último libro de Luis Miguel Sánchez Tostado. Ensayo histórico que muestra hechos ocurridos en Baños de la Encina desde la Segunda República hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Muchas son las personas citadas en esta obra.





¿Traerá el libro polémica?



Entrevista a Luis Miguel Sánchez en "Hoy por Hoy Jaén" de la Cadena Ser:




Dedicatoria del libro

jueves, 16 de mayo de 2013

Visita fugaz

Invitaciones


El mismo día de mi cumpleaños nos llegó la noticia de que Manolo García y Manuel Vilas iban a estar presentes en el X Festival Internacional de Poesía Ciudad de Granada y, un poco de broma, comenzamos a hacer planes para estar presentes allí ese día. Poco después teníamos en nuestras manos las invitaciones que nos permitirían ir.










Conversación entre Manuel Vilas y Manolo García





El encuentro era en el Auditorio Manuel de Falla y asistiríamos a la "Conversación entre Manolo García y Manuel Vilas".







Manolo García

Manolo García grabó sus primeros discos con grupos como Los Rápidos y Los Burros, alcanzó el éxito con El Último de la Fila y actualmente continúa su carrera en solitario. Se caracteriza  por un sonido pop rock mestizo con ritmos árabes, aflamencados y melódicos y por sus letras que aúnan lírica y surrealismo.





Manuel Vilas

Manuel Vilas es narrador y poeta. Ha publicado los libros de poemas: El Cielo (DVD Ediciones, 2000), Resurrección (Visor, XV Premio Internacional Jaime Gil de Biedma, 2005), Calor (Visor, VI Premio Fray Luis de León, 2008) o El gran Vilas (Visor, Premio Ciudad de Melilla). Como narrador es autor del libro de relatos Zeta (DVD, 2002), de las novelas Magia (DVD, 2004), España (DVDm 2008), Aire Nuestro (Alfaguara, 2009), Los inmortales (Alfaguara, 2012) y El luminoso regalo (Alfaguara, 2013).



El jueves 9 de mayo, día de la patrona la Virgen de la Encina, pusimos rumbo a Granada. No la visitaba desde que era pequeña por lo que todo aquello era nuevo para mi. Mi estancia allí fue fugaz por lo tanto me encantaría volver con más tiempo, calmadamente, para disfrutar de cada rincón.

Sus calles, su aroma, su magia... me traía recuerdos que ni tan si quiera había vivido pero que quizá pudiera haber soñado, cada rincón, cada paso era fabuloso. Cerrar los ojos y estar allí era como sentir haber estado en otro momento.
















Carrera del Darro



Me impresionaba hasta el mínimo detalle de cada esquina... me quedaba alelada con cada rincón que iba descubriendo. 







¿Y sería por cuestas? menos mal que una está acostumbrada a subirlas y bajarlas y eso no fue impedimento alguno para caminar sin cesar.









Desde el barrio de Sacromonte había unas excelentes vistas de la Alhambra; no dio tiempo a visitarla por dentro, así que, es la excusa perfecta para volver.






Callejeando





Caminamos durante horas por callejas en las que no transitaba nadie, menos aún, a esa hora de la tarde.




















Junto a la fuente de... ¿los deseos? tomando un respiro y un refrigerio  para continuar con la marcha. De paso, por si acaso, pedí un deseo.








El sonido del agua mientras caminaba era relajante. Llamó mi atención que, en algunos lugares, mientras paseaba podía sentirla correr bajo mis pies mientras percibía un pequeño vibrar del suelo que iba pisando.















Hacia el auditorio Manuel de Falla





Desde el auditorio









Vistas desde el auditorio



Las vistas desde el auditorio eran magnificas. Todavía no me creía que estuviese ahí.


En la terraza de Manuel de Falla

Puesta de sol

En la terraza del auditorio se podía disfrutar, además de unas buenas vistas, de un aperitivo para recuperar las fuerzas perdidas. Se estaba muy bien en ella pues era tranquila, acogedora...






Hay fotos que las miras y apenas dicen nada y otras que despiertan diferentes sensaciones. Esas fotografías que al contemplarlas hace que vuele la imaginación son las que más me agradan.
Vista de la Alhambra






En la tranquilidad de la noche casi no podía dormir, creo que de los nervios retenidos durante todo el día. Y acurrucandome cerré los ojos para sumirme en un profundo sueño provocador en el que me dejaría arrastrar por la fantasía; sueños inolvidables los que suscita Granada.

Un viaje que viví con emoción minuto a minuto.