Está visto que los días son imprevisibles. No soy muy piscinera (no sé si esta definición existe como tal) pero el caso es que sin planearlo con tiempo surgió la idea de pasar un día en la piscina. Una locura ir más niños que mayores pero es que hubo quien se rajó para ir, no obstante, también acudió quién menos se pensaba estar allí éste día.
El día, después de todo, transcurrió relajado. Algún altercado que otro pero en fin... cosas de niños.
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| Piscina de Baños de Encina |
No había mucha gente por lo tanto prácticamente la misma era para nosotros.
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| Manuel, Ismael y Juan Miguel |
Nada más llegar los más peques ya se prepararon para ir directos a darse el que sería el primer baño del verano y, quizá el último; ya veremos si volvemos a pisar allí.
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| Vigilante |
Mientras los observamos intentamos relajarnos. Estábamos tres vigilantes pero una de ellas, mi hermana, no ha consentido dejarse fotografiar. Hay por ahí alguna foto suya pero ¡quién se atreve a ponerla! porque yo no.
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| Vigilante |
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| La tranquilidad se rompe |
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| Un pequeño baño. No sé nadar. |
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| Un poco de sol al borde de la piscina |
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| Una pose de risas. |
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| Otra pose más. |
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| Pidiendo algo de comer |
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| Haciendo tiempo para irnos |
Y allí se queda la piscina por si otro día, en otro arrebato nos da por ir a pasar otro ratito.