Cierto es que siempre cuando estamos alegres tenemos un punto de tristeza por algún motivo y, por el contrario, en los peores días algo puede ocurrir en algún instante que, aunque sea por un segundo, nos hace sonreír. Hoy, mientras leía y paseaba por la red, encontré ésto de Mario Benedetti que me gustó.
"No sé si soy una persona triste con vocación de alegre, o viceversa, o al revés. Lo que sí sé es que siempre hay algo de tristeza en todas mis momentos más felices, al igual que siempre hay un poco de alegría en mis peores días"
Por la memoria vagamos descalzos
seguimos el garabato de la lluvia
hasta la tristeza que es el hogar destino
la tristeza almacena los desastres del alma
o sea lo mejorcito de nosotros mismos
digamos esperanzas sacrificios amores.
A la tristeza no hay quien la despoje
es trasparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías.
Nacemos tristes y morimos tristes
pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro.
Vamos descalzos en peregrinación
triste tristeza llena eres de gracia
tu savia dulce nos acepta tristes.
El garabato de la lluvia nos conduce
hasta el hogar destino que siempre has sido
tristeza enamorada y clandestina
Y allí rodeaba de tus frágiles dogmas
de tus lágrimas secas / de tu siglo de sueños
nos abrazas como anticipo del placer.





