Un golpe seco sobre la madera de una puerta se escuchó de repente y tras dar un respingo hacia atrás, quizá asustada, se volteó y allá, a lo lejos, vio la sombra de una figura a la espera de que alguien le abriera. Continuó caminando hasta la pequeña plazuela donde se sentó en un banco y mientras hacia humear un cigarro su mirada quedó perdida en el insondable cielo entretanto le llegaban recuerdos de instantes vividos con tanta intensidad que, aún después del tiempo, hacia que su piel se erizara. Observó a su alrededor. No había nada ni nadie y tan sólo se podía apreciar una tenue luz en algunas de las ventanas. Y allí, sentada en la tranquilidad de aquella noche, escuchaba el silencio ensimismada en sus recuerdos, admiraba el cielo estrellado y la belleza que la luna llena le brindaba esa noche.
lunes, 7 de julio de 2014
Recuerdos en la noche
Un golpe seco sobre la madera de una puerta se escuchó de repente y tras dar un respingo hacia atrás, quizá asustada, se volteó y allá, a lo lejos, vio la sombra de una figura a la espera de que alguien le abriera. Continuó caminando hasta la pequeña plazuela donde se sentó en un banco y mientras hacia humear un cigarro su mirada quedó perdida en el insondable cielo entretanto le llegaban recuerdos de instantes vividos con tanta intensidad que, aún después del tiempo, hacia que su piel se erizara. Observó a su alrededor. No había nada ni nadie y tan sólo se podía apreciar una tenue luz en algunas de las ventanas. Y allí, sentada en la tranquilidad de aquella noche, escuchaba el silencio ensimismada en sus recuerdos, admiraba el cielo estrellado y la belleza que la luna llena le brindaba esa noche.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario