Sus palabras fueron simples y concisas: ..."no puedo me rompo"... y se volvió frágil como el cristal de Bohemia quebrándose algo en mi interior al escucharlas de sus labios sin poder dejar de pensar en la tristeza que está sintiendo. Observo como sus ojos se enrasan en lágrimas y una mezcla de sentimientos, entre los que se hallan la impotencia y la decepción, me anulan al no poder impedir lo inevitable; con seguridad los mismos que él lleva sintiendo hace tiempo. Y antes de que mis ojos liberen alguna lágrima aprisionada ambos cruzamos una mirada cambiando la conversación... Ellos que aparentemente se ven fuertes sólo hay que mirarlos a los ojos para ver la realidad, sin duda, sus ojos reflejan pena, dolor, sufrimiento... con seguridad esas lágrimas contenidas terminaran saliendo en su soledad.
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