De qué nos puede servir pensar en el futuro cuándo ni tan siquiera sabemos si mañana despertaremos. Quién sabe si hoy es nuestro último día, o mi último día pues lo único cierto que tenemos en la vida es la muerte.
Una vez leí, escuché, o quizá pensé ya que no lo recuerdo que la vida es como un viaje, para algunos más largo que para otros, en el que el mundo es nuestro alojamiento y la muerte es el final del mismo.
Y cuando mi viaje finalice quisiera abonar el peaje para poder surcar el viento como un ave, surcar el mar... Las nubes blancas como el algodón continuaran deslizándose sobre el cielo azul y habrá momentos en que éste se entristezca y llore. El mar se enfurecerá para después llegar a la calma. Y la vida... qué es la vida si no aquello qué transcurre desde qué nacemos hasta qué morimos.
Y cuando mi viaje finalice quisiera abonar el peaje para poder surcar el viento como un ave, surcar el mar... Las nubes blancas como el algodón continuaran deslizándose sobre el cielo azul y habrá momentos en que éste se entristezca y llore. El mar se enfurecerá para después llegar a la calma. Y la vida... qué es la vida si no aquello qué transcurre desde qué nacemos hasta qué morimos.



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