El tiempo es como la vida misma, imprevisible, nunca sabes lo que puede suceder de un momento a otro.
El día de hoy comenzaba como otro cualquiera, con la disimilitud de que es sábado; por lo demás el día suele transcurrir semejante a otro de la semana: tareas domésticas, compras, ropa… bien es cierto que hoy ha habido una variación significativa, al menos para mí claro: he recibido gratas visitas, dos chicos bien guapos, al menos para mí claro está, la primera de ellas mi querido primo y ahijado, el benjamín de los Aliaga, siempre que viene a Baños me visita y hacía bastante que no lo veía; otra visita la de mi Jesús, otro benjamín, que antes veía todos los días pero desde que se marchó a trabajar fuera sólo lo veo los fines de semana, lo echo mucho de menos. Raquel ¡qué no esperabas tú eso en mi casa un día como hoy!.
Bueno a lo que iba, hacia un calor impresionante cuando nos dispusimos a salir para comer, hoy comimos fuera; no, no en la terraza, no, fuera de casa y estábamos a 43 grados, sí como lo digo ¡43 grados ni más ni menos!. Yo creo que casi me derrito, no, no por ser un bombón, como me dice Raquel, sino por el calor; Raquel es que necesita gafas de hecho las tiene ¡nunca las lleva puestas! por eso la vista en ocasiones le juega malas pasadas o es eso o bien me mira con muy buenos ojos.
Bueno por algo dicen que este es el mes de las cabañuelas ¿no, o eso creo?, porque de esto yo no es que entienda poco, más bien no entiendo nada, yo sé que las cabañuelas están por llegar ¿cuándo? no sé y ahora que lo pienso tampoco sé que es, aunque si sé que algo tiene que ver con el tiempo.
Para complementar la tarde por si me faltaba algo, así de repente el cristal de la puerta del salón ha hecho: plof, plof haciendose mil pedazos; dice la niña que ha sido solo, ¡bueno me ha pillado en calma! y por un momento la creeré, aunque me da a mí que es mucha casualidad que justo cuando pasa ella el cristal caiga pero en fin...
Bueno querida amiga Eva.. yo tampoco se lo que es eso de las cabañuelas, pero si es referente al tiempo, he de decir que todo lo que sea es poco, anda algo revuelto y jugueton, de repente se pone todo negro que crees que se va a terminar el mundo y cuando parece que va a reventar... caen dos gotas contadas para levantar más calor y para manchar los cristales..... por cierto.... tienes suerte..... tienes uno menos que limpiar.... el de la puerta del salon.
ResponderEliminarbesitos
Por eso digo que el tiempo está como la vida y es impresible. Calor... no me lo menciones que estoy derretida. Lo del cristal lo mirare por eso lado que tengo suerte pero no por tener uno menos para limpiar sino más bien porque me lo cubre el seguro de la casa. Un besito.
ResponderEliminarMi gran amiga, si es verdad el tiempo es como la misma vida con sus cosas buenas y otras no tanto, pero siempre tiene solución otras cosas no la tiene. Ya llega el tiempo que a mi me gusta por que la caló me mata ya sabes tu. Decirte que unas de tus visitas si la llegue a ver y disfrute de un poco de charla, pero como bien sabes me tuve que marchar, a mi morenazo guapo no lo vi lastima¡¡¡¡ con lo que me agrada verlo jajajjajajjaj es un encanto de niño y nada chica que te deje en buena compañía con ZIPI Y ZAPE. Un beso guapa
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