jueves, 6 de octubre de 2011

Extrañas sensaciones

Cuando alguien fallece abandona perpetuamente la vida terrenal para adentrase en un mundo desconocido y misterioso; polvo somos y en polvo nos convertiremos; es un enigma por el cual más de media humanidad estaría dispuesto a ofrecer parte de su existencia por descubrir el secreto que aguarda tras la muerte.

Cuando un ser abandona su cuerpo, imperecederamente deja su esencia, es lo equivalente a la presencia física. Es común mantener algún tipo de contacto, tal como: físico, oral o escrito con cualquier semejante para saber que están ahí pero… ¿Es esencial?.

No creo demasiado en todo lo relacionado con espíritus, apariciones, presencias… pero bien es cierto que despierta en mí algún interés todo ello; de hecho en alguna ocasión he intentado dar explicación a algunos extraños sucesos que han ocurrido en diferentes instantes de mi vida.

Me fascinan los programas de televisión y radio, además de la lectura, de todo lo implicado con hechos paranormales, como ejemplo, me embeleso con el programa de Iker Jimenez, no obstante, eso no impide que más tarde vea fantasmas donde no los haya; de echo creo que soy una de las personas más miedosa que puede existir.

Hay quien dice que me gusta escribir, sobre todo, de temas relacionados con la oscuridad, muerte, suicidio, espíritus… pero, aunque es cierto, también es verdad que me gusta hacerlo sobre el amor, otro gran misterio, aunque sinceramente lo veo más empalagoso.

Mis experiencias, si se le puede llamar así, no han llegado más allá de escalofríos en cualquier época del año, advertir en un instante como se pone la 'carne de gallina', escuchar voces entre sueños, algún despertar a deshoras al creer escuchar un chillido, caída de algún objeto, percibir una caricia…

A todo esto siempre le busco una conclusión lo más lógica posible: soy friolera, puedo tener pesadillas, cualquier paso de aire hace caer un retrato…

La sensación extraña de que alguien observa, sentir una caricia igual que si pasaran una mano sobre el rostro y jugar con el cabello... Nunca sentí miedo ni terror alguno a todo eso pero bien es cierto que, no dejando de pensar si podría ser algo o alguien que no perteneciera al mundo en el que habitamos, me preguntaba  a mí misma con tono burlesco: ¿quién será mi acompañante durante el mayor tiempo del día?. 

Hay un hecho, el cual, por más explicaciones que busco no encuentro, al menos, una que se pueda ajustar a la realidad sin dar un toque mágico; a raíz de ese suceso me comentaron la existencia del espíritu burlón pero sinceramente jamás he investigado nada relacionado con dicho espíritu, vamos ni con ese ni con ningún otro ya que si algo me produce un total respeto es este tema.

No hace mucho tiempo que deje de sentir ciertos hechos, bueno realmente no es que haya dejado de percibirlos, sino que como me aconsejaron, no pensar en ello hace que se aleje esa sensación.

Es un misterio todo lo que está vinculado al mundo espiritual, el cual, yo particularmente no quiero descubrir, evidentemente por mi condición de miedosa. No vayamos que por misterios de la vida sean ciertos esos hechos y no estoy por la labor de ofrecer la mitad de mi existencia para destapar el secreto. Yo pertenezco a la minoría de la humanidad que considera que esos interrogantes se averiguan por si solos.

2 comentarios:

  1. Desde el principio de la humanidad, el hombre se plantea la pregunta "

    Los cristianos pueden tener la certeza de que la muerte es algo que no deben temer. Muy por el contrario, al morir llegamos a nuestro hogar en el cielo. El vivir implica existir. La muerte es victoria a través de la resurrección de Jesús nuestro Señor.

    Quizás sea un tanto catequético pero así lo siento. Un saludo

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  2. Epicuro de Samos dijo: "La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo".

    A la muerte no se le debe temer nada más que como también dijo Woody Allen "no me gustaría estar allí cuando eso suceda"; la vida es muy bonita y hay que disfrutarla.

    Un saludo.

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