Me pregunto cómo algo tan sencillo como una fotografía que, ni siquiera tiene que ver con nosotros, nos traslada a momentos vividos, nos haga aflorar sentimientos e incluso fantasear con imágenes que aunque no hayamos experimentado, quizá, en algún momento nos hayan contado.
No hace muchos días mi amigo "El Cotanillo" colocó una fotografía en nuestro grupo y tras un ir venir de comentarios entre nosotros realizó uno que, más tarde, me hizo sonreír no por el comentario en sí, sino por los recuerdos que éste me trajo. La conversación, que no transcribo completa, finalizó así:
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| Foto cedida por José María Cantarero |
Eva.- No creo que queden muchas como esa, así que, sí es una verdadera joya.
El Cotanillo.- ¡Lo es! algunas como esa tiene mucho que contar.
Eva.- Yo creo que era el único vehículo que existía. Como has dicho tu padre era lo que utilizaba para trasladarse a los Tejares, al igual que muchos eran lo que tenía.
El Cotanillo.- O eso, o con San Fernando.
Eva.- San Fernando también era muy utilizado.
El Cotanillo.- Casi que más.
Algo tan sencillo como esta conversación hizo que mi mente comenzara a volar; recuerdos e imaginación comenzaron a invadirme:
Mientras cerraba los ojos imaginé una historia, probablemente real, dónde los protagonistas cobraban vida de tal modo que casi los podía acariciar con mis manos:
No sé en qué fecha podría ocurrir este hecho pero lo voy a situar allá por principios de los años 60. Eran unos hermanos que procedían de una familia humilde que desde pequeños no tuvieron otra opción que trabajar en las duras tareas del campo así que, tal vez buscando lo que para ellos suponía un futuro mejor, aquellos niños dejaban de serlo para convertirse en unos adolescentes precoces llegando así sus frágiles cuerpos a comprobar el duro trabajo que brindaba los Tejares del vecino pueblo de Bailén.
Eran muchos los habitantes que desde Baños se trasladaban cada día para realizar ese agotador trabajo. Unos lo hacían en su Seiscientos; otros en su Derbis, (historias sobre una Derbis tendría unas cuantas pues alguna que otra trastada hemos realizado con la que mi padre tenía pero bueno como es habitual, me voy del tema); otros se trasladaban en sus bicicletas, quizá aquellos más pequeños que no tenían edad para circular con otra clase de vehículo y quiero pensar que los mínimos lo harían en San Fernado.
Estos hermanos se levantaron como cualquier día para irse a su trabajo con la excepción que el menor de ellos se durmió, el motivo seguramente sería haber pasado una "mala noche", al levantarse algo más tarde le dijo a su hermano: -"Vete para allá que ya voy yo detrás así no llegamos los dos tarde".
Eran muchos los habitantes que desde Baños se trasladaban cada día para realizar ese agotador trabajo. Unos lo hacían en su Seiscientos; otros en su Derbis, (historias sobre una Derbis tendría unas cuantas pues alguna que otra trastada hemos realizado con la que mi padre tenía pero bueno como es habitual, me voy del tema); otros se trasladaban en sus bicicletas, quizá aquellos más pequeños que no tenían edad para circular con otra clase de vehículo y quiero pensar que los mínimos lo harían en San Fernado.
Estos hermanos se levantaron como cualquier día para irse a su trabajo con la excepción que el menor de ellos se durmió, el motivo seguramente sería haber pasado una "mala noche", al levantarse algo más tarde le dijo a su hermano: -"Vete para allá que ya voy yo detrás así no llegamos los dos tarde".
Cuando tranquilamente terminó de levantarse montó en su vieja bicicleta tomando rumbo a Bailén pero en vez de coger la carretera de "La cuesta la muela" decidió cambiar e irse por el cruce (hoy autovía) a pesar de hacer el recorrido más largo. Su hermano comenzó a preocuparse al ver que tardaba demasiado hasta que otro vecino del pueblo llegó con la trágica noticia: -"Tu hermano ha tenido un accidente viniendo hacia Bailén, no te preocupes que no ha sido muy grave sólo tiene magulladuras, un hombro dislocado y la bicicleta está hecha polvo ya que un coche que iba hacia Madrid lo ha arrollado pero él, está bien".
Tras el correspondiente susto de éste y posterior calma por parte de sus compañeros hubo algo que le hizo sospechar sobre el incidente, ya que conocía lo suficiente a su hermano para saber que podría haber sido capaz de inventar cualquier cosa con tal de escaquearse unos días del trabajo y pensó: -"Hoy se ha dormido y muchas ganas no se le veía para venir a trabajar. ¿Te apuestas tú a qué éste ha hecho lo siguiente? Cuando ha llegado al cruce se ha detenido para ver si alguien venía; entonces cuando ha comprobado que nadie lo vería ha sido cuando no ha dudado ni un instante en bajarse de la bicicleta, coger unas piedras para romperla, siempre con cuidado para que no quede inservible, se ha dado cuatro volteretas y ya ésta, un accidente en toda regla, el hombro él sabe qué hacer para que parezca dislocado por que... cómo un coche qué va hacia Madrid puede atropellar a una bicicleta qué va hacía Bailén. Estoy seguro que éste se ha inventado su historia del siglo y quién no lo conozca qué lo compre".
Aún con ese pensamiento en la cabeza no dudó ni un momento en ir a ver qué le había ocurrido a su hermano, el cual, estaba muy afectado por todo lo sucedido mientras relataba su trágico accidente y cómo consiguió salir casi ileso entretanto aquél coche se dio a la fuga, no obstante, al cabo de un tiempo su hermano mayor descubrió que su teoría sobre aquél accidente no se alejaba mucho de la realidad.
Aquella bicicleta también murió en acto de servicio pero seguramente si pudiese hablar nos relataría los hechos tal y como sucedieron realmente; y es que como éste amigo comentó: algunas como ésta (de la fotografía) tienen bastantes historias que contar.
Aquella bicicleta también murió en acto de servicio pero seguramente si pudiese hablar nos relataría los hechos tal y como sucedieron realmente; y es que como éste amigo comentó: algunas como ésta (de la fotografía) tienen bastantes historias que contar.

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