Estoy sentada en el más estricto silencio relajada y enfrascada en la lectura de un nuevo libro cuando escucho que vuelve a llover; descorro la cortina para dejar que la luz entre y observo como el agua golpea fuertemente los cristales del balcón; decido encender un cigarro para disfrutar de ese instante y mi vista se pierde con el cielo contemplando como éste parece llorar siendo entonces cuando, así sin más, mi mente se traslada a la niñez. Mi recuerdo quizá sea simple pero todavía así es mio.
"Era un día lluvioso y todos salíamos del colegio, recuerdo que era por la tarde pues en esa época había escuela durante todo el día; corríamos y reíamos mientras jugábamos a meternos en todos los charcos para salpicarnos sabiendo la regañina que nos esperaba al llegar a casa puesto que, a pesar de que eramos "mayores" nos agradaba jugar bajo la lluvia.
Cosas de niñas... pero éste no tuvo otro modo de vengarse que lanzarlo con todas sus fuerzas al tejado más alto que había. ¡Ay madre mía la lió "parda"! pues eso le costó muy caro ya que no hay nada peor que una niña "traviesa" enrabietada por perder algo que apreciaba mucho.
Ni que decir tiene la que me esperó al llegar a casa pues llegué tarde, como una "sopa" y lloriqueando porque había perdido mi objeto más preciado; ese gimoteo me sirvió de poco para evadir la fuerte reprimenda, ese truco dejó de dar resultado".
Una llamada que interrumpe mi visión hace que tenga que salir a la calle por lo que aprovecho para realizar lo que hace tantos años: cambiar el trayecto a mi destino aunque éste fuese más largo para una vez más disfrutar de la lluvia; caminando bajo la misma he pasado por los lugares que instantes antes había rememorado y me he permitido liberar una sonrisa al parecer distinguir unos niños jugando y riendo al pasar junto a la Cruz de las Azucenas, malas pasadas que juega la mente.
En todos estos años han sido muchas las ocasiones en las que nos hemos reunido pues, a pesar de todas las "riñas" que hemos tenido y aún tenemos, continúo conservando la amistad con ese niño travieso al que hoy y siempre le deseo lo mejor, que no deje de ser como es y su pronta recuperación.
Ya se te echaba de menos, bonito relato de niñez... que daría yo por volver a ella y ser eso una niña. Un beso guapa
ResponderEliminarGracias guapa me alegra que te haya gustado, pero es que a ti todo te gusta aún no he hecho algo que me hayas dicho: ésto no está bien¡¡¡. Un beso guapísima.
ResponderEliminarjejejejej el día que lo hagas, no dudes que te lo dire demomento lo que haces me gusta un beso reina
ResponderEliminar