- “Pues a mi me han dicho que justo donde estamos pisando hay personas enterradas”.Fue ahí cuando todos pusieron cara de querer salir volando, continuando Tamara como si nada fuera con ella.
– “Además, más abajo aún, me han dicho que hay un subterráneo con pasadizos secretos que conducen hasta la plaza y que se podía observar como había santos y hasta imágenes de romanos con los brazos, las piernas e incluso algunos con la cabeza cortada, y hasta dicen algunas personas, que todo aquel que ha bajado sigue deambulando aún por el interior de la Iglesia sin haber podido encontrar todavía la salida”.Cuando terminaron de ver la iglesia y todos salían con sus correspondientes notas tomadas, paso algo increíble, en un pequeño periodo de tiempo había anochecido, no había nadie por ningún lugar y no se distinguía absolutamente nada, era algo totalmente increíble.
Comenzaron a distinguir algo, entre la oscuridad, cuando de pronto dice Leo:
–“¡Me parece que la hemos ‘cagaó’¡ no se ve ni torta”.
– “Pues yo creo que esto no es nada normal y no debíamos de seguir escuchando las historias de Tamara”.Continúo diciendo Cloe, algo alterada.
-“Pues yo se lo que ocurre y no hay que tener tanto miedo ¡no es para tanto¡ lo que podíamos hacer es sentarnos y continuar contando historias de miedo”.Dijo Elba de broma, paro a la vez algo asustada:
-“¿Pues no te das cuenta que no estamos en la plaza? ¡Que miedo¡ ¿dónde estamos?”.Dijo Jana sobresaltada.
– “Estamos en las Salas Gallardas”.Contestó Javier con algo de cachondeo e ironía.
Entonces cuando todo estaba en un inmenso silencio y el único ruido era el del suave viento y como única luz la luna y las estrellas, se vio una hermosa luz resplandecer, todos estaban completamente asustados cuando de pronto apareció una extraña mujer de una gran hermosura, llevaba un bonito vestido blanco, sus cabellos eran rubios como el oro y su piel blanca como la luna además tenía una voz dulce y suave, cuando dijo:
- “Hola me llamo Verónica y soy la Reina de la Sierra, yo soy quien os ha traído hasta aquí”.Preguntó Tamara muy atrevida ella, como siempre y de costumbre, para no variar nunca.
-“Y ¿porqué?”.
- “Necesitamos vuestra ayuda, todos estamos en peligro, a los animalitos les falta la comida, los árboles no los dejan crecer, el camino nunca está limpio”.Dijo entre pequeños llantos la Reina de la Sierra.
– “¿Y que podemos hacer nosotros contra eso?”.Dijo Jana algo intrigada y con bastante pena por lo que estaba escuchando, esperando a la vez una buena respuesta.
- “¡Yo si lo sé¡”.Gritó Sergy como si él tuviera ya la solución del problema.
– “¿Quién tiene la culpa?”.Preguntó Javier con una gran duda y pensando en una respuesta razonable y que por primera vez él no tenía.
- “Los humanos, vosotros sois los culpables, creéis que todo es vuestro, necesitáis escribir pues cortáis un árbol para hacer el papel y luego el papel ¿qué? lo quemáis, queréis calentaros cortáis el mejor árbol ¡el más fuerte¡ ponéis vallas dejando a los animalitos sin poder correr libremente ¿y si hay un fuego? todos mueren, esto no puede ni debe continuar así”.Contesto Verónica casi llorando y muy alterada, a la pregunta de Javier.
- “¡Podemos concienciar a la gente¡”.Dice Lara.
-“¡No¡ al que pillen haciendo algo así, que lo pague”.Dice Igna enfadado, comenzando así todos a discutir sobre el tema.
Fue cuando desde un árbol pequeñito salió un ciervo precioso que dijo:
- “Hola soy Pilarejo, he escuchado todo y yo sólo digo que porque siempre tenemos que pagar por todo ¿Por qué matan a los más pequeños? Y ¿Por qué hieren y abandonan? Y ¿Por qué matan a las que están preñadas?, ¿es que no tienen corazón los humanos?, nosotros no hacemos daño a nadie, y yo me pregunto ¿Por qué?”.De una gran roca salió un gran zorro, asustando al grupo que estaba totalmente anonadado, diciendo:
-“A nosotros nos dicen que somos malos porque matamos a algunos animales, para poder sobrevivir, ¡y vosotros que los matáis todos¡ y sólo por diversión”.En ese momento intervino la Reina dando una solución:
– “Lo que podéis hacer es volver a Baños y desde allí empezar vosotros mismos a cambiar e intentar concienciar a todos, pero no sólo como ha dicho Lara, sino que sea una lucha diaria, sin descansar hasta que ésto se consiga, eso sí siendo vosotros los primeros que lo tenéis que cumplir porque sino de que sirve todo”.Tras esto y sin nadie darse cuenta volvieron aparecer en la Plaza otra vez, como si nada hubiera ocurrido, a lo que Elva dijo:
-“¿Recordáis lo que yo? o ha sido sólo un sueño".
– “¡No¡ ¡yo he visto un ciervo que hablaba¡”.Grita desesperada Jana .
Dice Leo, continuando:
-“¡No me lo puedo creer¡”.
– “Y yo ¡un zorro¡ increíble”.Todos quedaron sorprendidos y emocionados al darse cuenta de lo que les había ocurrido, y sabían que ese día estaba siendo especial, presintiendo a la vez que aún no había terminado de ocurrirles aventuras como las que habían vivido en ese momento....................................................................
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