-"Ahora lo que debemos hacer es como ha dicho la Reina de la Sierra, visitar y conocer todo lo bonito que es nuestro campo que para eso está".
Dijo Javier, como si él fuese el único que eso lo viera normal.
Todos, uno a uno se volcaron en la naturaleza comenzaron a realizar visitas fuera del pueblo para también estudiarlo y conocerlo aprendiendo más de él, siempre sin olvidar todo lo que le había dicho la Reina de la Sierra en esa experiencia que habían tenido y sin dejar de seguir escuchando las viejas historias de miedo que Tamara contaba, y que muy en el fondo les gustaba escuchar.
Una vez recuperados del gran susto que todos se llevaron decidieron hacer una ruta especial por lo que tenían que recorrer la campiña admirando lo que fueron huertos antiguos, lo que fue una antigua vía romana, diferentes pozos y como era antes una Era además de pasar por un Puente Romano y de un paisaje de campiña a otro bastante diferente como era la Sierra donde pudieron ver desde el pozo de una mina y sus catas hasta lo que eran las colmenas de abejas, albercas y muchas otras cosas más.
Pasaron por una de las minas, ya abandonadas, y ahí fue donde Tamara tuvo la oportunidad de volver a comenzar con otra de sus peculiares historias:
- "Una vez hace mucho, mucho, mucho tiempo, tres muchachos salieron de Baños hacia una de las muchas minas abandonadas que hay en las afueras y cuando llegaron a ella, uno de ellos quiso meterse para descubrir nuevas experiencias pero cuando por fin llegó a su fin encontró restos bastantes extraños, diciéndolo a sus compañeros muy asustado le pidió a los mismo que por favor lo sacaran, estos muy decididos a gastarle una broma, se callaron, para que así éste creyera que se habían ido, el otro desesperado gritaba y tiraba de la cuerda que llevaba atada a la cintura y de pronto se dejó de escuchar sus súplicas, callando, siendo entonces cuando los dos amigos decidieron tirar de la cuerda llevándose la sorpresa de que al querer sacar al tercer amigo sólo sacaron algunos huesos, atados a la cuerda".
Tamara, hizo una pequeña pausa para tomarse un respiro continuando:
-"Fue tan grande el susto, que uno de ellos murió y el otro al salir corriendo cayó en otra de las minas abandonadas, del tercero no se sabe nada unos dicen que al querer devolverle la broma se quedó allí para siempre sin tener la posibilidad de salir y otros que los restos que sacaron eran los suyos y que en esa mina se sucedían unos fenómenos extraños por lo que tuvo que ser cerrada, en sus tiempos, se cuenta que quien baja a ella no sale y menos aún con vida".
Todos asustados y con el miedo plasmado en sus caras continuaron la marcha, como podían, y uno de ellos, Sergy, dijo:
-"Por favor no contéis más historias de éstas que yo me cago por las grecas, ¿porqué no comemos?"
En ese momento todos realizaron una pausa para descansar y comer algo, para así recuperar fuerzas para poder continuar, parándose todos a descansar en un pequeño llano que había, estando justo al lado de unas pequeñas cuevas, ya abandonadas por el paso de los años, y algunas de ellas tapadas con piedras y arena.
Ahí fue, mientras comían, donde Tamara comenzó con otra de sus historias:
-"No hace mucho tiempo en Baños había un muchacho, Jacarero se llamaba, me parece, él era honrado y trabajador, pero en aquellos tiempos tenía un pequeño pero grave problema, era pobre. Éste se enamoro de la hija del dueño de una gran finca y el padre de ésta no quería que se vieran, por lo que decidió enviarla fuera para estudiar y así poder separarlos. La joven pareja de enamorados tras saber las intenciones del padre decidieron escapar juntos, por lo que en esa misma noche y con una fuerte tormenta se juntaron en la parte baja del Castillo junto al pozo de los Charcones para huir y refugiarse en el monte, acobijandose en éstas mismas cuevas".
En ese momento señaló hacia atrás donde se podían ver varias cuevas ya bastantes deterioradas, a lo que Igna le comentó:
-"Venga Tamara pasa ya".
A lo que Tamara ignorandolo continuo:
-"El padre cuando echó en falta a su hija revolucionó al pueblo, jurando a su vez venganza por lo sucedido, mientras tanto, en estas mismas cuevas estaba la pareja sin saber lo que estaba ocurriendo en el pueblo, el padre se junto con algunos de sus amigos saliendo inmediatamente hacia el monte para encontrar a la pareja. Guiados por el instinto del padre, se iban acercando cada vez más, hacia la gruta de la cueva donde la hija estaba refugiada. Mientras, la joven pareja, comienza a asustarse al ver las luces de las antorchas a lo lejos y acercándose cada vez más y más hacia ellos, comenzando ha echar un poco de tierra en la puerta de la cueva para así despistar al padre, pero justo cuando el padre pasaba por la puerta sin darse cuenta de que estaban allí, escucho a su hija llorar, del miedo que en esos momentos tenía, pidiendo a la vez el padre que salieran. Entonces del mismo coraje que tenía al ver que no salían y que su honra iba a estar por los suelos si su hija se quedaba con ese pobre hombre dijo con una fuerte voz: "¡sino quieres salir ahora, no saldrás nunca, así que hay te quedas¡. Tapando la puerta con las piedras más grandes que encontró a su alrededor, y ayudado por sus esbirros, echaron tierra, para así evitar tener que avergonzarse ante el pueblo de tan vergonzosa unión, prefiriendo perderla para siempre aunque ésta fuera su única hija.
Escuchando aún los caminantes de estas tierras y los que todavía se siguen refugiando en estas cuevas en las noches de tormenta, a la joven pareja llorar y quejarse, pidiéndole al padre que por favor no los abandonasen allí. Sin poder averiguar cual es la cueva en la que fueron encerrados".
Cuando Tamara terminó todos quedaron callados, no tenían palabras para decir, emocionados de la bella historia de amor que esta vez les había contado pero a la misma vez intrigados por averiguar ellos mismos donde estaba la cueva con la pareja, todos se marcharon ya hacia Baños, prometiendo volver para investigarla...................................................................................................
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