Era uno de esos días en que no sabes lo que te ocurre, no me apetecía nada, digamos, que estaba de bajón; deseaba hablar con alguien pero a la vez me daba cuenta, que estaba en esa situación que yo suelo definir como: "no ser buena conversadora o estar poco habladora"; no, no estaba muy comunicativa y eso cuando me ocurre lo noto. Aunque quiera conversar no me gusta hacerlo, ya que podría llegar a aburrir a quien tuviera al lado, de hecho creo que lo he llegado a hacer y es algo que para nada me gusta; por otro lado hay ocasiones, que o bien no hay nadie para hablar o quien aparece tiene demasiada prisa para ello, así que no te queda más remedio que decidir entre: charlar sola, y darse la vara una misma, o ponerte a leer un ratito; me decidí por lo segundo, ya que ni me aguantaba a mí misma ni tenía nada que contarme.
No era mucho el tiempo que llevaba leyendo cuando me apeteció tomar algo, así que me dije: -voy a hacerme unas palomitas para mientras leo; fue entonces cuando Raquel me llamó por teléfono para preguntarme que hacía: -estoy leyendo un rato y tomando unas palomitas, ¿te apetece el plan? Ya se que no es mucho pero es lo que hay; ésta, digo que estaba peor que yo y con más ganas de hablar, así que aceptó mi aburrido plan, por lo que se apareció en mi casa en un periquete.
| ¿Dónde me he metido yo hoy? Estaría pensando |
Tras un rato de conversación y los niños acoplados en el salón, haciendo y deshaciendo a sus anchas, nos íbamos animando; las risas ya comenzaron a fluir, la verdad es que tras comerse la primera palomita (le tocó quemada) ya se preveía el cachondeo: -¡¡¡ joía, qué has hecho con las palomitas, te has embelesao'!!!; En ese momento volvió a sonar el teléfono, alguien se quería unir a nosotras, pareciera que se huele cuando hay algún tipo de reunión: -habrá que hacer más le dije a Raquel; así que me dispuse a hacerlas; no me da pereza alguna ponerme en la cocina para realizar cualquier cosa, más aún si cabe, cuando es para pasar un buen rato; en ésta ocasión sí se quemó más de una palomita pues ya se sabe, te hablan y te hablan, escuchas y contestas, que cuando te quieres dar cuenta bufff dejaste de agitar la sartén.
| Alguien llamó, parece que se la huele |
A los cinco minutos, sonó el timbre de la puerta: -¿quién es ahora? preguntó Raquel; -¿quién crees tú? ésta ha sido colgar y ha salido escopetea', sabes que no quiere perder comba, le dije yo mientras me asomaba a la ventana para ver si acertaba; allá que aparecía otra tertuliana dispuesta a animar el "cotarro"; nos liamos unos cigarros, y continuamos hablando. Lo que charlamos no lo recuerdo, bueno en realidad sí pero eso es top-secret.
| Llegó muy mona y preparada para todo |
Terminadas las palomitas, el café, casi el tabaco, les propuse tomar una cerveza que anteriormente había metido a enfriar, así que eso hicimos, tomar una cervecita fresquíta.
| Hasta las palomitas me salen buenas, no quedó ni una |
| No se pudieron negar ni yo pude resistir la tentación |
Después de todo, lo que parecía que iba a ser una tarde aburrida sin nadie con quien hablar, se convirtió en una buena tarde, en la que las risas, bromas, cosas serias (las menos)... fluyeron durante la misma, contando anécdotas de una y de otra... dejando caer la tarde en una dulce tertulia.
A veces pienso: cómo un simple café y un plato de palomitas (en este caso, pero siempre algo tan simple) puede llegar en un momento a hacerte pasar una buena tarde o quizá no fuese eso sino la buena compañía; lo más importante según mi opinión, es que para pasar un buen rato en cualquier momento o lugar no hace falta grandes cosas sino la persona adecuada para ello.
Hasta el momento no he carecido de la persona adecuada para pasar un buen rato, en éste o cualquier otro lugar.
Por otro lado espero que no sean muchos los momentos en los que mi estado de ánimo haga que no sea una "buena conversadora" aunque me temo que tengo algunos de ellos, aun así espero que lo sepan entender, y en esos momentos de bajón no salgan corriendo.
A veces pienso: cómo un simple café y un plato de palomitas (en este caso, pero siempre algo tan simple) puede llegar en un momento a hacerte pasar una buena tarde o quizá no fuese eso sino la buena compañía; lo más importante según mi opinión, es que para pasar un buen rato en cualquier momento o lugar no hace falta grandes cosas sino la persona adecuada para ello.
Hasta el momento no he carecido de la persona adecuada para pasar un buen rato, en éste o cualquier otro lugar.
Por otro lado espero que no sean muchos los momentos en los que mi estado de ánimo haga que no sea una "buena conversadora" aunque me temo que tengo algunos de ellos, aun así espero que lo sepan entender, y en esos momentos de bajón no salgan corriendo.
Mi gran amiga, vaya tarde mas buena echamos de una tarde aburrida como ella sola la convertimos en una tarde de charla y risas.Estoy hay que repetirlo, fue muy completita, gracias por esa tarde a las dos un beso.
ResponderEliminarGracias a tí Raquel, sabes que se puede repetir cuando querais, siempre estoy dispuesta a pasar un buen rato. Un beso
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