jueves, 23 de junio de 2011

Noche de Brujas

Yo no creo excesivamente en la llamada 'Noche de Brujas', por más que se empecinen algunos pensar que pertenezco a dicho colectivo; ésta es una noche dicen que mágica, por lo que esperan con ansia su llegada. En una ocasión me comentaron que era la noche en que se debía dejar agua al sereno para beberla de madrugada y de este modo, limpiar el corazón y la mente (algo que a muchos nos hace falta) aunque yo eso no lo he hecho aún.
El día de San Juan, como cada año esa misma noche, pruebo a hacer las más dispares acciones para conseguir el mismo objetivo que he leído por internet o visto en televisión,... ¡Qué 'ignorante' madre!.

Un año en televisión, recuerdo que me llamó la atención algo que intenté hacer: conseguir que un huevo tomara una determinada figura con tan solo situarlo en un plato exponiéndolo al sereno ¡toma ya, ahí es nada la cosa!, al día siguiente éste debería tener el aspecto tal y como habían explicado en ese programa; no me había enterado bien (como suele ocurrirme con algunas cosas) pues el huevo tenía que haberlo abierto, así que, no tomó forma alguna y amaneció tal como yo lo dejé la noche la anterior, ¡que coraje! esa noche casi no pegue ojo esperando el resultado, me faltó dormir al sereno; por lo tanto tenía que esperar un año más para confirmar si era cierto; en años posteriores no he recordado hacerlo o han surgido otras cosas quizá más ¿interesantes?.

Otro año no se me ocurrió hacer mejor cosa (no volveré a repetirlo jamás) que a las doce de la noche en punto, situarme frente el espejo de mi dormitorio, despojada de toda indumentaria, a oscuras y con una vela; de ese modo según dijeron en un programa, vería pasar delante del mismo: mi boda, mi funeral o cualquier tipo de imagen… así que, me preparé a descubrir lo que fuese. ¡Parece mentira no recordar el terror que yo tengo a la oscuridad!.

Llamé a mi hermana (por esos entonces yo vivía en casa de mis padres) y le dije:

-Nena, tú ponte detrás de la puerta y cuando yo te diga da la luz ¡no se te ocurra irte! apágala cuando yo este lista ¿vale?. Ya convencida de que me iba a ayudar arreglé todo para la hora exacta.

A las doce menos unos minutos me puse delante del espejo, tal y como dijeron en aquel reportaje; encendí mi vela y le dije a mi hermana que apagara la luz; ufff, fueron décimas de segundo lo que yo duré delante de aquel espejo, aunque en realidad me pareció una eternidad, quedé totalmente inmóvil sin pestañear, en ese segundo ¡percibí tantas cosas!... grite:

-¡Da la luz nena, da la luz! (mi cara un poema); todo oscuro y aquella sensación de ver cosas reflejadas (porque yo vi cosas en el espejo) sugestionada claro está, por todo lo visto en aquel programa, no creo que vuelva a repetirlo; ¿qué que contemplé? Fue tal el miedo que pasé que pude advertir de todo.

Todos los años me planteo algo para hacer esa noche. Éste último a la hora de las brujas me preparé como cada año un nuevo invento: pasar un huevo, en ésta ocasión con cáscara, por todo el cuerpo para luego verterlo en un vaso de agua, según dijeron averiguaría si tenía el mal de ojo; ¿qué que ocurrió? Eso es lo de menos, lo importante es que ya no vuelvo a repetir ningún año nada más para la noche de brujas ¡ya son muchos huevos desperdiciados!; o al menos eso creo, que no haré nada, porque siempre me digo igual: ¡Éste es el último año, ni uno más que parece una ....! pero... lo mismo veo algún programa y me animo a hacer algo. ‘Ea’ luego no lo puedo remediar me pica la curiosidad, porque pienso: ¿Será verdad que pasa eso? y allí estoy yo comprobándolo.

Digo que, por algún motivo le dicen 'noche de brujas', no creo que vaya con segundas o ¿sí?.

Este año ya he visto un ritual que, tampoco está mal, se llama el “ritual de limpieza interior”:

En esta noche hay que preparar un baño al que previamente le habremos añadido un poco de sal; debemos encender (dejando que se consuma) una vela blanca y unas varas de incienso, mientras respiramos concientemente.

Luego en una actitud meditativa escribiremos en un papel todas las cosas que no queramos tener, pereza, odio, impaciencia, envidias… nos tomaremos nuestro tiempo para escribir todo lo que queramos sacar fuera de nosotros. Doblaremos el papel y lo quemaremos enterrando las cenizas en la tierra o echándolas al mar.

Veremos sí lo hago, en éste tampoco se pierde nada; al menos un baño relajante sí me daría, además hay algo que tengo que despojar de mí: esta impaciencia mía por todo; como me digan algo, no me pueden decir mañana, tiene que ser hoy y a ser posible ya; sé y comprendo que eso no puede ser pero… ¿qué hago? No lo puedo remediar. De lo demás creo que  carezco, aunque eso no soy yo quien lo tiene que valorar.

3 comentarios:

  1. Querida amiga.. no sé si reirme o llorar, ¿que quieres conseguir haciendo esas cosas?, no creo que te haga falta ninguna hacer esos ritos, lo único que vas a conseguir es sugestionarte y puede ser peor.
    Nuestra vida no depende de nada, solo de nosotros.
    un besito

    ResponderEliminar
  2. No pienso que sea para llorar de hecho, cuando recuerdo todas estas cosas que he realizado y otras que no he dicho, me da la risa tonta. No quiero conseguir nada sólo que soy algo curiosa para muchas cosas, y sobre todo y más importante, me gusta pasar un rato divertido.

    Por supuesto que nuestra vida no depende de nada, que tenga que ver con éstas cosas; aun así no veo mal alguno en hacerlas, al menos yo las hago y me lo paso como una niña pequeña cuando está maquinando una trastada para hacer; mientras veo el rito que voy a realizar, cuando lo hago y más todavía al ver el resultado, casi siempre fallido por mi mal entendimiento, mi miedo o mis prisas en los tiempos.

    Quién sabe si son ciertos; todo esto son cosas de 'brujas', misterios.

    Ah, por cierto, lo del huevo (vaciado del cascaron) y puesto al sereno, es cierto que toma una forma determinada, por ejemplo la de un barco. Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Mi querida amiga, hacer estos rituales es una forma de despojarnos de todo lo negativo que acumulamos durante todo el año.Así, recargaremos nuestro cuerpo y alma de energía positiva, con el fuego nos liberaremos de lo negativo, al igual que con el agua limpiaremos nuestro cuerpo, en cada ciudad, en cada pueblo hay muchas maneras de hacer un ritual, pero siempre implica los mismos elementos, la luna, el fuego, las plantas aromáticas, los inciensos, y el agua.Solo son ritos que no hacen daño, no tiene porque sugestionar a nadie es un rito más como cuando nos bautizan o otra forma de creencia o religión.Por eso, no veo que el hacerlo sea algo contra natura.Bueno solo desearte que este año todo te salga mucho mejor que el pasado, que la noche de San Juan se haya llevado todo lo negativo y la mágia de esta noche te llene de cosas buenas y positividad, un beso de brujita

    ResponderEliminar