En cierta ocasión mientras charlaba con alguien, éste me comentó que sería interesante plasmar los sueños que tanto atesoramos, y que se producen mientras dormimos; tras una gran carcajada le manifesté con estupor: ¿Pero todos? Claro, hasta los más indecorosos sí es que los hay, me contestó ella con una enorme sonrisa en la cara. Yo muy descarada le respondí: ¡pero nena, ¿cómo se te ocurre?! Hay sueños difíciles de interpretar y expresar, algunos no los recuerdas y otros… son inconfesables. Después de aquella conversación, relataré un sueño que tuve hace algunas noches o lo que recuerdo de él:
Me fui pronto a dormir; comencé a dar vueltas de un lado a otro de la cama deseando conciliar el sueño como casi todas las noches me suele ocurrir, pues no suelo hacerlo muy rápido, me costaba trabajo pillarlo pero al fin lo hice, no sé qué hora sería aunque ya era bastante tarde.
Caí en un intenso y dulce sueño; estaba tumbada en un lugar espléndido que no reconozco, hacia un día magnífico y el sol brillaba con tanta fuerza que parecía que me estaba abrasando la piel; muy lejano percibía los gritos proveniente de unos niños que estaban jugando, el murmullo de la gente, el ruido del agua...; advertía un olor diferente y especial; me incorporé y al abrir los ojos contemplé con total admiración que ante mí se ubicaba un mar inmenso.
Lo observaba con firmeza, con la misma expresión de asombro que tiene un niño ante su juguete favorito, mi mirada se perdía entre la gente como si estuviera buscando cualquier cosa; qué buscaba no lo sabía.
De pronto de entre la gran multitud apareció alguien que venía hacía a mí, se detuvo a mí lado y sin mediar palabra se acomodó; comenzó a hablarme.
De pronto algo irrumpió en mi cama que me hizo salir de aquél profundo sueño, así que no me quedó más remedio que conectar la música e intentar volver a acomodarme para retornar una vez más, al intento de dormir, para de este modo retomar mi sueño; pero cuando lo hice, la playa, la multitud, los niños y la persona que me acompañaba se había esfumado.
Así que, para una vez que tengo un sueño interesante en un lugar que me encanta, tuvo que ser interrumpido. Veremos si vuelve a repetirse.
Mi preciada amiga, eso hermosos sueños es en realidad la añoranza de estar tranquila, sosegada, relajada, sin estrés, vamos en una palabra VACACIONES¡¡¡¡¡.Asin que
ResponderEliminarpide unas merecidas vacaciones.Un beso
¿Vacaciones, qué es eso? Hace ya algunos años, muchos años diría yo, que no voy de vacaciones; sí en alguna ocasión lo hiciera creo que no sabría disfrutarlas. ¿Tranquilidad, relajación, sin estres? Eso está tan lejano a mí que tampoco lo recuerdo.Un beso guapa.
ResponderEliminarPues valla en lo mas emocionante del sueño te despiertan ,seguro que lo que te interumpio era rubio y con ojos marrones.Prueba dentro de unos días a ver si te viene ese sueño otra vez que me has dejado con la intriga.....pero muy bien sigue asín que cada día vas mejorando.Un saludo.
ResponderEliminarAsí es anónimo, aunque no tan anónimo al imaginarte quien interrumpió mi sueño, pues has dado en la diana. Creo que los sueños pasan una sola vez y por lo tanto no creo que ese en concreto vuelva, pero estoy segura que habrá muchos otros, que los hay. Un saludo.
ResponderEliminarQuerida amiga la vida da muchas vueltas, quien sabe algún día te llegara esas merecidas vacaciones y estarás en esa hermosa playa que relatas quien sabe.............
ResponderEliminarRespecto a la tranquilidad, relajación, sin estrés, eso esta en tus manos vive la vida que son dos días y disfruta un beso