Extenuada por todo lo acontecido durante el día decidió echarse para descansar durante un momento; su nerviosismo era un problema a la hora de dormir, sin embargo, tras un largo rato se quedó adormilada entrando en un estado de reposo total. De pronto entró en un sueño profundo:
“Desorientada y con el rumbo perdido vagaba por las calles como un alma en pena. No sabía qué hacía ni qué ocurría, aun así caminaba por ellas totalmente desiertas; mientras lo hacía sus recuerdos se iban desvirtuando, provocando un alejamiento de la realidad para dar paso a una irrealidad que le producía pavor.
“Desorientada y con el rumbo perdido vagaba por las calles como un alma en pena. No sabía qué hacía ni qué ocurría, aun así caminaba por ellas totalmente desiertas; mientras lo hacía sus recuerdos se iban desvirtuando, provocando un alejamiento de la realidad para dar paso a una irrealidad que le producía pavor.
En cada esquina, cada rincón, presagiaba algo misterioso. Su paso por algunas calles oscuras y tenebrosas hacía que un escalofrío recorriera su cuerpo; su mente, en ocasiones permanecía bloqueada por sus recelos sin saber qué hacer; de repente a lo lejos y ante aquella oscuridad observó una luz que brillada en todo su esplendor, sin pensarlo intentó acercarse a ella pero veía que cuanto más se aproximaba ésta parecía alejarse, fueron muchos los metros que recorrió cuando por fin la alcanzó, la luz venía de detrás de una gran puerta sujetada por dos grandes muros de piedra, intentó abrirla pero su peso se le hacía insoportable. Cuando consiguió su objetivo quedó asombrada al ver que había tras ella.
La visión que provocaba la escena era espeluznante: un hombre alto y fuerte sujetaba un cuchillo de gran dimensión, acababa de sacarlo del cuerpo de una mujer de la que no lograba reconocer su rostro, él no se dio cuenta de que ella estaba tras la puerta por lo que continuó atravesando aquella hoja afilada una y otra vez en el cuerpo, ya inerte, de aquella mujer. Ella con rasgos de terror dibujados en su cara salió corriendo muerta de pánico, era tal el espanto que le provocó ese suceso que no se percató que alguien la podía seguir. Su cuerpo tembloroso casi le impedía correr pero al fin consiguió llegar a su casa. Se duchó y decidió acostarse, aunque sabía que no podría dormir ya que, la representación que había presenciado se le quedaría grabada para siempre y sería imborrable para su memoria, la apariencia de aquel hombre con aquella mirada en la que reflejaba todo el odio inimaginable era difícil de olvidar, así como la hoja de ese cuchillo atravesando un cuerpo ya inmóvil.”
La mañana siguiente, al despertar, esperaba atormentada cualquier noticia de aquella espantosa noche, pero la misma no llegó, por lo que le comenzaron a rondar por su cabeza las más dispares reflexiones e interrogantes:
Habrá huido el perverso hombre a algún lugar insospechado ocultando el cuerpo de aquella chica; sé daría cuenta de qué ella vio esa atrocidad y en el caso de que así fuera ¿la habrá reconocido e irá en su busca? El temor se iba apoderando cada vez más de ella pero de pronto se hizo otra pregunta: habrá sido todo un sueño o mejor dicho: una pesadilla. Qué misterios encierran los vastos muros de piedra de la vieja casona del otro lado del pueblo.
Habrá huido el perverso hombre a algún lugar insospechado ocultando el cuerpo de aquella chica; sé daría cuenta de qué ella vio esa atrocidad y en el caso de que así fuera ¿la habrá reconocido e irá en su busca? El temor se iba apoderando cada vez más de ella pero de pronto se hizo otra pregunta: habrá sido todo un sueño o mejor dicho: una pesadilla. Qué misterios encierran los vastos muros de piedra de la vieja casona del otro lado del pueblo.
Pero si era un sueño, porqué sentía su cuerpo cansado cómo si hubiera estado toda la noche deambulando de un lado hacia otro; su temor al sonambulismo era excesivo hasta el punto que le hacía titubear entre lo auténtico y los sueños.
En en esta ocasión esperaba que todo hubiera sido un sueño, sin embargo, en ese instante alguien hizo sonar el llamador de la puerta, el miedo se apoderó de ella y su cuerpo se inmovilizó al ver quien llamaba, era él y la había encontrado; su corazón le palpitaba tan rápido que parecía que le iba a salir del cuerpo, su respiración se agitaba cada vez más, él había ido a por ella y ese sería su fin. Sus miradas se cruzaron ya no podría escapar y su desenlace se acercaba, en ese momento él la agarró fuerte y mirándola con una sonrisa sarcástica le dijo: no vas a escapar.
En ese momento y con los ojos enrasados en lágrimas se incorporó sobresaltada en la cama, la mirada perdida, sudorosa y temblorosa… tras un breve momento se fue tranquilizando, no obstante el lugar no era reconocido para ella.Todo había sido un sueño o por el contrario era ella la qué ahora estaba tras esos gigantescos muros de piedra.
En en esta ocasión esperaba que todo hubiera sido un sueño, sin embargo, en ese instante alguien hizo sonar el llamador de la puerta, el miedo se apoderó de ella y su cuerpo se inmovilizó al ver quien llamaba, era él y la había encontrado; su corazón le palpitaba tan rápido que parecía que le iba a salir del cuerpo, su respiración se agitaba cada vez más, él había ido a por ella y ese sería su fin. Sus miradas se cruzaron ya no podría escapar y su desenlace se acercaba, en ese momento él la agarró fuerte y mirándola con una sonrisa sarcástica le dijo: no vas a escapar.
En ese momento y con los ojos enrasados en lágrimas se incorporó sobresaltada en la cama, la mirada perdida, sudorosa y temblorosa… tras un breve momento se fue tranquilizando, no obstante el lugar no era reconocido para ella.Todo había sido un sueño o por el contrario era ella la qué ahora estaba tras esos gigantescos muros de piedra.
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