lunes, 30 de enero de 2012

La Melancolía



El hombre coge en sueños la mano que le tiende
un ángel, casi un ángel. Toca su carne fría,
y hasta el fondo del alma. De rodillas, desciende.
El él. Es el que espera llevarnos cada día.

Es el dulce fantasma del corazón, el duende
de nuestras pobres almas, es la melancolía.
¡Es el son de los bosques donde el viento se extiende
hablándonos lo mismo que Dios nos hablaría!

Un ángel, casi un ángel. En nuestro pecho reza,
en nuestros ojos mira y en nuestra mano toca;
y todo es como niebla de una leve tristeza,

y todo es como un beso cerca de nuestra boca,
y todo es como un ángel cansado de belleza,
¡que lleva a sus espaldas este peso de roca!

Leopoldo Panero


No comprendo que puede llevar a un semejante a desprenderse de su vida de un plumazo. Leyendo este poema me ha venido a la cabeza que, quizá y sólo quizá, pudiera ser debido a la melancolía, la nostalgia... obtenida de los recuerdos de tiempos vividos o acaso, porqué no, en un momento de sensatez decide en un breve instante, no continuar prolongando la existencia en un mundo que, tal parece, se va deteriorando cada día más.

Bien es cierto que por un motivo u otro, o por el que fuere, habría que pensar en aquellos que día a día luchan a nuestro lado para que la realidad sea más soportable.


Cierro los ojos y veo a mi ángel; él me pide la mano y se la concedo. Me guía, me protege, me acompaña... mi ángel no tiene rostro o, al menos, nunca lo distingo, aunque quizá, sea que no quiero hacerlo. Probablemente esté en mis sueños, tal vez, está instalado perennemente en mi corazón, sin embargo creo, que a mi alrededor transitan muchos ángeles no celestiales que, asimismo me guían, me acompañan... están ahí y, confío en que tanto, ni uno ni otros me abandonen.


Por un momento me retengo cuestionándome: ¿Porqué este excelente poema me ha llevado a tan absurda reflexión? Y pienso que al igual que me pregunto las causas de porqué suceden ciertos hechos, y no siempre hallo la solución, tampoco entiendo el motivo de que este poema me haya llevado a este pensamiento, no obstante, creo que cuando damos lectura a algún texto, sea cual fuese éste, cada cual lo interpretamos de manera diferente dependiendo de múltiples factores, entre ellos, la imaginación.

2 comentarios:

  1. Querida amiga la mente de las personas es muy compleja, hay momentos de la vida que nos puede juagar malas pasadas ya que ni el mejor sicólogo es capaz de indagar en lo mas profundo del ella.Yo pienso que si nuestra alma no esta tranquila, nuestra mente no lo esta, hay gente que no lleva muy bien......y hacen, lo que hacen. Yo no lo entiendo tampoco. Creo en los ángeles de la guarda, es verdad que no estamos solos y que cada uno tiene los suyos , mi abuela me enseño una oración que me encanta sobre ellos dice así:
    Ángel de la guarda, dulce compañía,
    no me desampares ni de noche, ni de día,
    no me dejes solo, que me perdería.
    Mi mayor alegría es pensar que nuestro seres más queridos que se marcharon, son esos hermosos ángeles de la guarda que nos guía y nos protege.Bonita reflexión un beso.

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    1. Dicen que: "Un ángel es un rayo de luz que llega a ti, cada vez que lo necesitas"; por esto digo que además de nuestro ángel de la guarda (ángel celestial) a nuestro lado tenemos los ángeles terrenales (ángeles sin alas), ambos nos guían, protegen... de ahí la confianza en que ninguno de ellos falten porque... ay¡¡¡ tú ya sabes¡¡¡ el día que mi ángel me deje sola, qué será de mi con la calamidad que, a veces, soy?. Bonita oración la que te enseñó tu abuela, creo recordar que la mía también me la decía de vez en cuando. Un beso

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