Esto me podría haber sucedido cualquier otro día pero no, tuvo que ser precisamente el día de la Carrera en Baños. El pueblo vecino de Bailen celebró la Copa de Reyes e invitaron al equipo de fútbol que juega mi nene, prebenjamines, para participar en el torneo.
Sería las dos de la tarde cuando se produce una conversación con una amiga: --¿Quién va? me pregunta ella; --voy sola con los nenes ¿Por qué? y, mientras le preguntaba porqué, pensé: --¿Será ésta mi próxima victima al volante? y así fue, quería venir conmigo. Una sonrisa me vino de repente diciéndole: --quizá y te puedas arrepentir pero... sí, puedes venirte, a las cuatro quedamos en la puerta de la cafetería.
La primera parada antes de salir hacia Bailen fue la plaza, tuve que ir al banco para ver si el cajero me podía hacer un pequeño préstamo; mientras salía de allí, puniendo rumbo a nuestro destino, denoté en mi amiga un cierto tono burlesco al ver cómo lo hacía ¡¡no veía ni torta con el sol!! y le dije: --¡¡¡no te preocupes que no pasará nada mi ángel de la guarda, aunque apretado, viene conmigo!!!.
¡¡Ay madre mía!! qué camino me dio el tío del tambor, en este caso el del tambor era el hijo de ella ¡todo el viaje relatando!: --¡corre más! ¡¡¡si yo tuviera este pedazo de coche corría más!!! pero... ¡¡adelanta aunque estés en una curva!! ¡¡ pon el cuatro por cuatro!!... hasta que le dije: --¡mira o te callas o te bajo directamente, verás si el camino de vuelta lo haces andando! su madre, mientras tanto, venía partiéndose de risa atrás.
| En el fútbol |
Ya era de noche cuando en el camino de vuelta ocurrió lo que tenía que ocurrir, claro está, ¿Qué sería un viaje conmigo si no pasara nada extraordinario?
Arranco el coche encendiendo las luces, las mismas que horas antes había puesto nuevas, las de corto y largo alcance, me quedó cambiar una de posición que tenía también fundida.
¡¡Ay si es que tenía menos luces que un carrillo de mano!! ¿Tenía, he dicho tenía? El pánico invadió mi cuerpo cuando salimos de Bailen ya que, a la altura del puente que hay antes de llegar a la Cuesta la muela, muy dirigente y como debe ser cambié de luz para pasar, de larga a corta y, de pronto, ¡¡ Dios me quede a oscuras en la carretera!! y escucho unas vocecitas: --¡¡nenaaaaaaa que haces apagando las luces!! --Tranquilos que me he equivocado es que llevo tiempo sin coger el coche de noche; continúo y mientras tanto pienso ¡unos huevos que me he equivocado! esperando lo peor.
En el trayecto y al pasar el puente volví a cambiar la luz de largo alcance por la de corto y otra vez a oscuras, así sucesivamente tres o cuatro veces hasta que ya di la voz de alarma. --¡¡Tranquilos que no cunda el pánico pero vamos sin luces, no pasa nada, sólo que ojalá no nos encontremos con nadie de frente y que nadie de los que vengan de atrás digan de adelantarnos!!. --Tú despasito* nena que ya lo tenemos to' hecho y no tenemos prisa; jejeje la cordobesa estaba sintiendo por primera vez una experiencia inolvidable y era junto a mi, quien se monta conmigo jamás lo olvida. Yo llevaba unos sudores ¡¡ que mal rato!!.
¿Nadie de frente? jejeje aquello parecía una verbena, era como si los echaran de Baños a tiros, surgían coches ¡¡vamos que para mi que nunca me he cruzado con tantos en esa carretera!!, claro al quitar las largas sólo el pequeño resplandor de la luz de posición derecha hacía que cuando me cruzaba tuviese que casi detenerme en la carretera, con el supuesto peligro que esto conlleva. Tras de mi venían varios coches pero para mi que se percataron de mi problema y no decidieron adelantarme, mi amiga decía: --¡¡no los dejes tía, ve por mita' de la carretera para que no puedan adelantar!!.
Ya cuando vi de lejos Baños exclamé --¡¡ay jamás pensé que lo diría pero cuanto te quiero!! y continúe --¿pero bueno cómo pueden salir tantos coches de Baños no qué cortaban la entrada?. Al llegar un señor muy simpático de Protección Civil me da el alto diciéndome: --perdone pero no puede entrar al pueblo; le dije muy agradable pero con una mezcla entre ganas de llorar o saltarme aquel control: --¿Qué no puedo entrar al pueblo? verá no entiende pero vengo de Bailen y el nene está insoportable que quiere ir para casa y ¿no puedo entrar?. Y muy amable me dice: --tenemos orden de la Guardia Civil de no dejar entrar a nadie y pensé: ¡¡coño como en las películas!! diciéndole --!!bien y dónde aparco porque para mi que el parkin está lleno!! claro el agente no sabía y le dije --¿Entonces la Guardia Civil no le ha dicho dónde aparcar? no está mal la cosa.
Después de rondar por dicho parking aguantando el cachondeo de algunos pasajeros me fui, directamente, hacia el agente y le dije: --¡ehh oiga mire que no hay donde dejar el coche así que aquí lo dejo!, ¿vale?; justo casi en mitad de la carretera al lado de los contenedores.
| Al llegar, con cara entre cabreada, helada... |
En fin... que me extrañaba a mi que no me pasara nada con el coche porque a quien se le cuente que, después de cambiar todas las luces por la mañana se vuelvan a fundir horas después. Sin luces por la carretera, por supuesto, por baños tampoco; en mi vida me he cruzado en más ocasiones con la benemérita y la policía que ese día; visto y comprobado que mi ángel no me abandona ni en las buenas ni en las malas, ahora, el día que lo haga no sé que será de mi.
Pensando calmadamente, habré agotado definitivamente todas las posibilidades de quién me acompañe en mis viajes.
Pensando calmadamente, habré agotado definitivamente todas las posibilidades de quién me acompañe en mis viajes.
Ay amiga, y lo bien que se lo pasarón los niños, lo que nos pudimos reir, la verdad que fue una odisea pero no salio del todo mal. Cada vez que me acuerdo cuando mi hijo te decía que aparcaras en la zona de minusvalídos y él se hacia el cojo no puedo para de reir la madre que lo pario. Apesar de lo sucedido no crreas que dejare de ir contigo en el coche un beso
ResponderEliminarSí, claro genial. Pero hasta que yo me vi en Baños, ahora te ríes pero... la cara que ponías cada vez que venía un coche de frente y nos quedábamos a oscuras no te daba tanta risa, eh. Si por tu hijo hubiese sido hubiera volado con el coche. Jajaja eso dices ahora, que no dejarás, pero ya veremos. Besitos¡¡
ResponderEliminarvaya tela!! y yo me lo he perdido..... te recuerdo que me recuerdes que !NO MONTE CONTIGO NUNCA EN UN COCHE!
ResponderEliminarRakel!! tienes un hijo genial!!, jejejeje, eso de hacerse el cojo se me ha ocurrido a mi alguna vez que otra, pero no me han dejado hacerlo nunca... no sé porqué.
besitos
Hola Masy guapa, que tengo un niño genial? Pues no doy ....... la lata el tio jajajjajajajjajaajjaja tenía a la pobre nerviosa perdia, pero la verdad es que nos reimos mucho con el tiene cada golpe un beso guapa
EliminarMasy no te preocupes que te lo recordaré pero... te perderás una experiencia que no olvidarás jamás; cada uno de los que se han montado conmigo no lo han hecho porque, siempre, me ocurre alguna anécdota. Besitos¡¡
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